Viernes, 14 de enero de 2022
Aprovechamos estas Navidades para hacer un punto de reflexión sobre nuestra afición común, la lectura y la escritura:
¿Por qué leemos?
¿Qué nos aporta la lectura?
¿Qué libro o libros nos han gustado más durante el 2021?
¿Qué características tiene? ¿Cuál es su estructura narrativa?
¿Qué características tienen sus personajes que te han hecho empatizar con
ellos? ¿Qué recursos ha usado el autor para acercar la historia al lector?
Se trata en definitiva de analizar una obra desde el punto de
vista de un escritor.
¿Por qué escribimos ?
¿Qué nos aporta la escritura?
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ENCARNA:
Yo escribo para compartir lo que deseo
comunicar.
Al escribir se crea en mi una simbiosis entre el pensamiento
consciente y el inconsciente: cuando escribo sobre relatos de ficción,
siguiendo las sugerencias de la profesora del taller de escritura, mis neuronas
dejan volar la imaginación y me elevan a un estado de creatividad sobre
historias y personajes totalmente desconocidos para mi.
Es una sensación distinta a la que me generaba escribir sobre
temas de ámbito local y social, por ejemplo con mi implicación a lo largo de
veinte años en la edición de la revista El butlleti de Vilafortuny, y
también cuando escribí mi primer libro Memoria y ficción: entonces en
algunos momentos se generaba en mi una inquietud, una inseguridad al pensar si
tal vez no sabría expresar lo que quería transmitir. Por suerte para mi no
siempre era así, también me he sentido y
me siento orgullosa de lo escrito a lo largo de mi trayectoria personal,
siempre he tenido presente y he puesto en valor mi iniciativa autodidacta pese
a mi carencia académica en edad escolar; esa carencia académica no ha sido un
impedimento para escribir ya que siempre he contado con el apoyo incondicional
de mi hija para corregir mis faltas gramaticales y de ortografía, que dicho sea
de paso cada día son menos gracias al conocimiento que dan los libros leídos.
Una dificultad añadida, sobre todo en el caso de la revista y el
libro mencionados, era la sensación de no saber si cubriría las expectativas,
consciente de que por los temas tratados los posibles lectores analizarían esas
publicaciones con criterios muy diversos y miradas diferentes, desde una
verdadera empatia hasta un juicio predispuesto a la crítica antes incluso de la
lectura.
Yo leo porque al leer me transporto a otros mundos de historia y ficción, me enriquece y estimula mis neuronas....
Estos son algunos de los
libros leídos en el 2021:
Hamnet, de Maggie O'Farrel
Los siete maridos de Evelyn
Hugo, de Taylor Jenkins Reid
Días sin ti, de Elvira Sastre
La isla de las mujeres del mar, de Lisa See
El ultimo judío, de Noah Gordon
La leyenda de la
peregrina, de Carmen Posadas
Los renglones torcidos de Dios, de Torcuato Luca de Tena
La sonrisa etrusca, de José Luis Sampedro
La chica salvaje, de Delia Owens
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ISABEL
La vida es la que nos lleva hacia la escritura y la lectura; el logro de leer y escribir conseguido a una edad temprana es lo que muchas veces nos salva; sobre todo cuando te haces mayor y los hijos están lejos, es entonces cuando recurrimos a la escritura para recordar lo vivido, soltamos en el papel lo malo que nos ha pasado, nos desahogamos y aclaramos nuestras ideas y si encontramos un grupo de mujeres valiosas con las que compartir nuestra afición, qué más queremos.
LA ESCRITURA Y LA LECTURA COMO EXPERIENCIA DE VIDA. LIBRO DE LOS ÚLTIMOS LEIDOS QUE MAS ME HA GUSTADO.
El recuerdo de la primera vez que acudí acompañada de mi
madre a una escuela me impactó y jamás lo olvidaré. Era una casita de planta
baja humilde y húmeda donde un maestro del bando vencido de la guerra, se
ganaba el sustento, impartiendo clases particulares a niños de todas las
edades, caminaba hacia un lado debido a la herida de su pierna.
He olvidado mi edad en aquella época, mi madre comenta que
tres años, me esforzaba en dibujar las vocales en mi pequeña pizarra negra con
un pizarrín blanco, al que sacaba punta frotando contra la piedra de la
entrada, cuando observé a un niño mayor con un gran libro en sus manos. Mi asombro
ante lo que después reconocí como una enciclopedia Alvarez fue sorprendente, ¡Aquel niño podía descifrar las
innumerables letras de aquel enorme libro!.
Ahí comenzó la pasión por el saber y mi complejo de
inferioridad hacia los que sabían más que yo, que eran casi todos según mis
apreciaciones.
Tuve que convertirme en adulta para comprender que nunca se
sabe lo suficiente que morimos sin respuesta a nuestras preguntas que el saber
es infinito y necesario para desear vivir y que lo importante es aprender a
pensar libremente, encontrar tu propio conocimiento para que nadie te manipule.
Seguí con mis cuentos de hadas leídos con compulsión donde
los más pobres, después de ser humillados, raptados o encantados eran librados
de sus penosas vidas y al final vivían
felices para siempre, a continuación las novelas con las que viajé a exóticos
mundos conviviendo con personajes de todas las nacionalidades, etnias y tiempos
presentes, pasados y futuros, en todas me sentía protagonista ya que aquellos
compañeros de aventuras sentían y pensaban como yo y eran injustamente tratados
como sigue ocurriendo en la actualidad.
Escribir cuando mi timidez me impedía hablar me blanquearon
las negruras del ánimo, me ayudaron a escapar de la depresión e impidieron que
mi cerebro no fuera secuestrado.
El libro LA CHICA SALVAJE de DELIA OWENS, me acercó a la
niña que habita dentro de mí, chiquilla abandonada que es capaz de formarse
observando su medio, huyendo de la terrible soledad, sustituyendo su carencia
de amor maternal por la naturaleza, mimetizándose con ella, rodeada de aves,
insectos, peces, que la ayudan a sentirse perteneciente a un todo que la
integra y le muestran la justicia cruel de las leyes naturales de
supervivencia, adaptándose a su laguna como una parte inseparable.
Siempre encontramos personas empáticas que te reconocen como
ser, que ayudan materialmente y como
autodidacta asimila conocimientos académicos en aquellos libros tan preciados
que le permiten catalogar la parte desconocida
de su marisma rindiendo culto con ese trabajo a la madre adoptiva que la
protege y nutre.
Evoco mi infancia, no fui abandonada pero viví en una
solitud de la que era difícil escapar, el barrio minero donde crecí rodeada de
verdes bosques poblados de seres fantásticos a los que esperaba descubrir en
mis paseos bajo los helechos, Aún hoy espero ser elegida como testigo
excepcional por aquellas hadas de cabello rubio y largo que se esconden en las
fuentes y en la espesura de la arboleda, mis seres mitológicos asturianos,
traviesos, compasivos y burlones, robados a mis libros poblaban mi mundo
sensorial y me salvaban de angustias esperando al príncipe que me rescatara del
ambiente de injusticia social que me rodeaba.
Se desconoce la vida de aquellos hombres y después mujeres
que cada día por un salario miserable, sin seguridad, se enfrentaban a la
muerte en las profundidades de la tierra, para arrancar el negro carbón, enfermando
de silicosis o quedando inútiles, para poder alimentar a sus familias.
Además tenían que luchar contra sus explotadores mediante
largas huelgas en las que subsistían gracias a las arcas de resistencia que con
sus escasos recursos creaban para mitigar el hambre en épocas de lucha, contra
el menosprecio de aquellas clases medio burguesas a las que tenían que acudir
en busca de empleo mal pagado como sirvientes sus descendientes.
Aquellos hombre y mujeres que se sacrificaban para que sus
hijos estudiaran y no tuvieran que descender a setecientos metros en una jaula cada
día para ganarse la vida.
Personas que crearon un código moral de ayuda mutua,
rescatando a sus compañeros muertos en explosiones o derrumbamientos
arriesgando sus vidas en el intento.
A través de la lectura de este libro he hollado mis mullidos
y verdes prados, he escuchado la música de las aguas de mis ríos rodeados de
follaje, he saboreado el olor de la tierra mojada, de las flores primaverales,
he caminado sobre las hojas de colores del camino y he apartado los incontables
caracoles y babosas que los atravesaban y he jugado con los renacuajos que se
movían en las charcas.
Esta novela de superación personal, de crítica social, sobre
el acoso escolar, el racismo y la discriminación, tan similar a mis vivencias aunque
las ubicaciones difieran; muestra la lucha de esta chica en solitario que
consigue aunar el saber que nos concede la tierra madre con los conocimientos
adquiridos por su esfuerzo hasta llegar a ser una respetada científica.
Yo he estudiado no lo que he querido sino lo que he podido
compartir con mi trabajo y mis lecturas y el aprendizaje llenan mi vida y me
acercan a personas maravillosas como mis compañeras del club de escritura y
lectura con las que comparto el placer del conocimiento.
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JULIANA
Hay en los libros una inmediatez que no suele estar presente en la mayoría de las actividades humanas. Realizamos viajes exóticos sin tener que ahuecarnos entre dos desconocidos durante las largas horas de vuelo ni sufrir las alteraciones de los cambios de horario. Tocamos los recovecos más escondidos del escritor a través de un relato claro y pautado, debidamente explicado del drama, nudo y desenlace de su pasión. (Debe ser forzosamente decepcionante conocer a tu escritor favorito, después de que haya estrujado cada pensamiento para darle forma e interés, y que haya derramado media alma bajo forma de tinta líquida. No es de extrañar que los escritores tengan fama de retraídos y taciturnos, deben ser dolorosamente conscientes de no estar a la altura de sus obras)
Pero volvamos a la inmediatez. Así, una puede sentarse horas y horas escuchando hablar a un buen amigo sin apenas llegar a conocer los ríos subterráneos que lo recorren. Son conversaciones que llenan el espacio de burbujas de aire que se llevan flotando los segundos, lejos de nuestro alcance.
En un libro, esto no está permitido. El primer párrafo debe atrapar nuestro interés, y sostenerlo así a lo largo de las páginas hasta el punto final.
¡Imaginad qué presión si entráramos en cada conversación con esta obligación!
Así, hemos llegado a afirmar que los libros permiten ampliar nuestro conocimiento del mundo, en lo ancho, largo y profundo.
Resulta casi inevitable caer en tópicos y frases hechas cuando hablamos de leer: Viajas desde la comodidad de tu hogar, te transporta a otros mundos, vives vidas extraordinarias, leer enriquece…porque añade capas de conocimiento convierte cualquier elemento trivial, inferior de la naturaleza, en un diamante de mil caras.
Una vez leí, que las personas hablamos entre nosotros porque la función de pensar nos es penosa. El pensamiento complejo o abstracto nos es difícil. Así que compartimos nuestros pensamientos con el objetivo de ponerles palabras, coherencia a los pensamientos semi-flotantes, a las vagas sensaciones. Una red de gratitudes y reconocimiento me une a la larga estela de escritores que formulan de la manera más elegante algo que era suyo y ahora también es mío porque tengo palabras para poseerlo.
Para terminar, diré, en el tono más solemne del que soy capaz, que la lectura me humildifica, es decir, me vuelve humilde y me dulcifica. Voy a todas partes acompañada de queridos amigos que vivieron el terror de tener que huir de sus casas con lo puesto en una noche cualquiera de sus ordenadas vidas sin saber adónde ir, o persiguiendo un sueño con arrojo, cruzando desiertos impelidos por el hechizo de la fiebre del oro, o soportar en embate de las olas para viajar a las Indias en una ruta nunca trazada. He convivido con pobre negros humillados y pobres Reinas humilladas. Tras conocerlos, a ellos y muchos más, nunca podré decir que mi desgracia es la más grande y mi ingenio el más agudo. Lo que sí puedo afirmar es que sus polifónicas voces me acompañan. Y que estoy un poco más loca, o un poco más cuerda, quién sabe, quizás no tengo importancia.
Mis libros preferidos del 2022 son:
No ficción:
Gideon's Spies: The Secret History of the Mossad de Gordon Thomas
El infinito en un junco. La invención de los libros en el mundo antiguo de Irene VAllejo
Ficción:
La isla de las mujeres del mar de Lisa See
El lunes nos querrán de Najat El Achmi
El color púrpura de Alice Walker
Vardø: La isla de las mujeres de Kiran Millwod
Jane Eyre de Charlotte Brontë
Ritos funerarios de Hannah Kent
Matar a un ruiseñor de Harper Lee
La sonrisa etrusca de José Luis Sampedro
Lo que queda del día de Kazuo Ishiguro
L’anomalie de Hervé Le Tellier
La mayoría de estos libros tienen en común:
Atmósfera: Que me hacen viajar a territorios desconocidos, puede que sea Corea o Islandia pero también puede ser una barriada de Barcelona, pero todos son lugares exóticos a su manera.
También implica, otros tiempos, otros códigos de conducta, otras formas de percibir el mundo y otros dilemas morales que resolver.
Personajes: Los libros suelen tener personajes con carácteres fuertes y bien definidos. Tienen carácteres que me caen bien, excepto un libro. Por ejemplo, la edad de la inocencia no ha entrado en la lista a pesar de ser un buen libro por ser de carácter débil y por lo mismo acaba creando una antipatía. En cambio Jane Eyre no es mi trama preferida pero ha entrado en la lista porqué sé que nunca olvidaré el personaje de Jane Eyre. En el momento en que el personaje forma parte de mí, que he creado un vínculo con él, se queda en la memoria y es más que probable que el libro se convierta en un favorito.
Trama: Casi todos tienen una trama y sobre todo una fuerza conductora sencilla. Creo que ayuda a retener en la memoria el impacto emocional que produce el libro. La mayoría están al servicio de una idea, alrededor de la que se teje una trama pero de forma contenida, lo que ayuda a crear una sensación de coherencia y de cierre.
Prosa: A pesar de que la prosa no es lo que más valoro en mis lecturas, sí que me da la sensación de estar frente a una obra de mayor calidad literaria. La poesía debe ayudar a meterme en la historia, no sacarme de ella. Por otra parte, puede ser un placer en sí mismo, como es el caso de Orlando de Virginia Woolf, dónde la prosa que es un festín para los sentidos, te transporta en un mundo semi-onírico que refuerza el realismo mágico de la novela.
Para concluir diré que lo importante de un libro es que me asombre, que tenga algún componente novedoso, puede ser incluso la forma de narrar como en lo que queda del día, o puede ser un argumento original como en la anomalía, o ser un personaje al que me he acercado de manera que conozco mejor su realidad como en el lunes nos querrán o simplemente otros mundos como en las mujeres de la isla del mar.
EL PLACER DE LA LECTURA.
Maybelline, una chiquilla alegre, de familia humilde, pasaba
buena parte de sus tardes en la biblioteca. Así llenaba todas las ausencias de
su madre, que acertó en su elección, al escoger ese lugar, para dejar a sus
hijos mientras ella iba a trabajar.
En un principio, Maybelline no sabía muy bien cómo gestionar
sus ausencias, pero los libros se abrían ante ella con muchas aventuras por vivir.
Se convirtió en una devoradora de libros porque todas las horas que pasaba
viviendo otras vidas, le alejaban de los sentimientos tristes de la soledad.
Maybelline creció buscando respuestas a su vida en los libros.
Los libros le enseñaron el amor, le enseñaron a no estar triste, a zambullirse
en la vida de los personajes y a vivir sus vidas, como propias. Por eso,
Maybelline se fue convirtiendo en una adolescente cultivada y optimista porque
en algunos de esos libros, como “Los miserables “de Víctor Hugo, Cosette sufría
una vida mas miserable que la suya y aunque sufría con ella, en su vida real,
eso la reconfortaba.
Durante su estancia en el colegio mayor, leía y leía todo lo
que caía en sus manos y otra vez, la biblioteca fue su segundo hogar. Ahí ya
empezó su vida amorosa y leía muchos libros donde el amor era el tema principal.
Aunque está mal visto por los académicos, siempre le gustó la novela rosa, y
soñaba con un amor así para ella. Tuvo muchos pretendientes, pero nunca
consiguió que sus finales reales fueran como los de sus novelas.
La última novela de amor, que leyó fue ya de mayor” El amor más
grande “de Olga Watkins, que le dejo una bella historia de amor a través del
tiempo y de las guerras. Y con la trilogía de Jojo Moyes,” Antes de ti”,
entendió que no es fácil amar, pero hay que luchar para conseguirlo
También, le gustaron siempre las novelas de misterio, como
la trilogía de investigación y de asesinatos, de Gómez Jurado,” Reina roja”
donde Antonia, la protagonista tiene un cerebro lleno de galimatías que poniéndolos
en orden siempre acaba resolviendo los casos.
Conoció las culturas indias y su pobreza con “La ciudad de
la alegría”. De Dominique Lapierre; la cultura japonesa con” El amante japonés “de
Isabel Allende. Viajó a través de la cordillera de las cumbres del pacifico
desde California hasta Washington, recuperando sus ganas de vivir con “Salvaje”
de Cheryl Strayed.
También le gustaron los libros de realismo mágico como”
Tierra de brumas” de Cristina López Barrio, esas novelas tan espirituales, tan
apegadas a la naturaleza como tal, esas premoniciones heredadas de abuelas y madres.
Le fascinaba el mundo de las brujas.
Reconoció en “la cocinera” de Coia Valls, esa perseverancia,
esa ilusión por su oficio que tantos buenos momentos le ha dado. Ese olor a
comida de la abuela, esa lucha por aprender cada día más y más, y a pesar de
que la vida le ha puesto muchas trabas, ha sabido encontrar el equilibrio entre
su vida ajetreada y febril y su familia que la reconoce como mejor cocinera del
mundo.
Conoció el reino de las flores con “Las flores perdidas “de
Alice Hart, que cada flor es un sentimiento, y que siempre hay que rodearse de
buenas amigas que te ayuden en el largo y difícil camino de la vida y te ayuden
a entender porque fallamos en las relaciones humanas.
En paralelo, pensó si leo libros de personajes que me
gustan, porque no relatar mis sentimientos a mí misma. Y como no tenía nadie a
quien explicarle sus historias, empezó a escribir su diario, a la edad de 14
años. Se compró una libretita muy bonita con nubes en la portada y empezó a
escribir sus vivencias. El diario la acompaño hasta casi sus 50 años. Ahí tiene
reflejado cada hijo nacido, con todas sus ilusiones. Ahí cada hombre del que se
enamoró, y empezó a escribir alguna que otra poesía, de amor, de rabia, de desilusión.
Pero también os diré que el diario de Maybelline fue el mejor amigo que tuvo.
Al escribir sus vivencias, reflexionaba en cómo se equivocaba al ilusionarse demasiado
con las relaciones, se daba cuenta de sus errores, de entregar el todo a cambio
de nada. Y eso le ayudaba cada vez mas a conocerse y rectificar sus actos para
no repetir sus fallos.
Ahora Maybelline ya se ha hecho mayor. La acompaña su e-book
a todas partes. Sigue pasando muchas tardes leyendo. Es una persona feliz,
consigo misma y con los demás. Ha aprendido a gestionar su soledad, es más, se
reconforta después de las duras jornadas con un buen libro. Ha aprendido
tolerancia con su familia, con sus amigas. Ha aprendido a perdonar los errores
de los demás para con ella, porque después de tanta lucha, necesita estar en
paz con ella y los demás. Y como ya podréis imaginar no encontró su príncipe azul,
pero sigue esperando ilusionada que algún día llame a su puerta.
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