Viernes, 19 de noviembre de 2021
Las doce etapas del
viaje del héroe
Joseph Campbell,
Christopher Vogler
ACTO I (Inicio)
1. El mundo ordinario: El héroe comienza en su vida cotidiana en su mundo
conocido. Todo le resulta familiar y estable. Se siente cómodo. Concibe la vida
de una manera determinada. En esta fase la audiencia conoce al héroe, descubre
sus ambiciones y limitaciones, y forma un lazo de identificación y
reconocimiento. Es el mundo normal del héroe antes de que la historia comience.
La llamada de la aventura: En un momento dado, al héroe se le presenta un problema, un desafío o aventura, y es entonces cuando debe decidir si responde a la llamada o no. El héroe es desafiado a llevar a cabo una búsqueda que cambia su rutina.
3. Reticencia del héroe o rechazo de la llamada: Por miedo al cambio
o a lo desconocido, o por apego a lo conocido, el héroe rechaza la llamada.
Prefiere seguir en su mundo cotidiano, en la comodidad y en la familiaridad.
Aquí el héroe duda o expresa temor. Teme perder su estabilidad.
4. Encuentro con el mentor o la ayuda sobrenatural: El héroe encuentra
alguien o algo que le lleva a aceptar finalmente la llamada. Recibe más
información sobre la aventura o realiza algún importante aprendizaje que le anima
a responder al desafío. Con este encuentro, el héroe hace contacto con
una fuente de apoyo, experiencia o sabiduría. Puede ser una persona o
ayuda sobrenatural. Gracias a su apoyo, el héroe gana seguridad y convicción,
lo que lo hace aceptar el llamado y se informa y entrena para su aventura o
desafío.
ACTO II (Nudo)
5. El Cruce del primer umbral: A través del primer umbral, el héroe
abandona su mundo ordinario para entrar en un mundo diferente, especial o
mágico. Se adentra en lo desconocido y deja atrás lo familiar. Este es el punto
en el que la persona en verdad se compromete con el campo de la aventura,
dejando los límites conocidos de su mundo y aventurándose hacia el reino
desconocido y peligroso, donde las reglas y los límites no están aún bien
definidos.
6. Pruebas, aliados y adversarios: Mientras recorre su camino, el héroe se
enfrenta a una serie de pruebas, encuentra aliados en su aventura y se topa con
sus adversarios. Mientras lo hace, aprende las reglas de ese nuevo mundo. Estas
situaciones y personas ayudan al héroe a descubrir lo que es especial sobre la
aventura que ha emprendido
7. Acercamiento a la Cueva Profunda: El héroe avanza en el camino cosechando sus
primeros éxitos. Supera las pruebas que se le van presentando, hace nuevos
aprendizajes y establece nuevas creencias. Esta es la fase en la que e l héroe
se prepara para la batalla central de la confrontación con las fuerzas de
fracaso, la derrota o la muerte. El héroe tiene éxitos durante las pruebas.
8. Prueba difícil o traumática (La Odisea o el calvario): El héroe se enfrenta
a su primera crisis en una prueba a vida o muerte. Es la prueba más difícil, la
crisis central de la historia en la que el héroe enfrenta su o sus temores más
grandes y prueba la muerte, ya sea literal o metafóricamente. Es la crisis más
grande de la aventura, pues lo enfrenta a una opción de vida o muerte.
ACTO III (Desenlace)
9. Recompensa (Apoderarse de la espada o del cáliz): Tras su encuentro con
la muerte, el héroe se sobrepone a sus miedos y obtiene a cambio una
recompensa. Es el momento en el cual el héroe disfruta los primeros beneficios
de haber confrontado el miedo y la muerte. ¿Qué conoce o experimenta esta
persona ahora que está más allá del bien y del mal, de lo masculino y femenino,
de la vida y la muerte? Esto es por lo que el héroe inició su viaje. Todos los
pasos previos sirven para preparar y purificar para este paso, ya que en muchos
mitos la recompensa es algo trascendente como el elixir o la vida misma. Un
regalo o bendición es dado al héroe basado en sus habilidades y conciencia.
10.
El camino de vuelta: Superada la gran prueba y ya con el botín, el héroe
emprende el camino de regreso al que fue su mundo ordinario. Aquí es donde el
héroe se compromete, ya sea voluntariamente o no, a finalizar la aventura y
deja (o es echado de) el "Mundo Especial". Alguna s veces el héroe no
quiere volver a su existencia previa y deber ser convencido de hacerlo. Algunas
veces el héroe debe escapar con la recompensa, si es algo que los Dioses han
estado guardando celosamente. Volver del Viaje puede ser tan lleno de aventura
y peligroso como fue ir en él. Así como el héroe puede necesitar guías y
asistentes para emprender la aventura, muchas veces debe tener guía poderosos y
rescatadores para traerlo de vuelta a la vida de todos los días, especialmente
si la persona está herida o debilitada por le experiencia. O quizá el héroe no
se da cuenta de que es tiempo de regresar, que puede regresar, o que otros
necesitan la recompensa que el héroe ha descubierto. La mayoría de las veces el
héroe debe volver al mundo ordinario.
11.
Resurrección del héroe: El héroe se enfrenta de nuevo a una
segunda prueba a vida o muerte en la que debe utilizar todos los recursos y
aprendizajes que recogió por el camino. Cuando el héroe enfrenta el desafío que
lo purifica, lo redime y transforma en el Umbral A Casa. Para un héroe humano,
contrariamente a los héroes trascendentales como Jesús o Buddha, puede
significar alcanzar un balance entre lo material y lo espiritual. La persona se
vuelve competente y cómoda con ambos mundos, el interior y el exterior.
Es otra prueba donde el héroe enfrenta la muerte y debe usar todo lo
aprendido.
12.
Regreso con el elixir: El héroe regresa a casa con la recompensa y la
utiliza para ayudar a todos en su mundo ordinario, que ahora se ha transformado
como resultado de su propia transformación durante el viaje y comparte lo que
ha ganado en su búsqueda, lo que beneficia a amigos, familiares, a la comunidad
y a su mundo.
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ESCRITOS:
Los escritos de esta semana consisten en escribir un relato que incluya parte o todo el viaje del héroe.
Eladia:EL MAL DE JOHAVI
Los vecinos de la aldea habían
convocado a todas las poblaciones cercanas a una reunión urgente bajo el
sagrado boabab, como se venía haciendo a través de los tiempos, todos tenían
derecho a palabra y los silencios respetuosos tras las intervenciones eran la
norma en los encuentros, buscaban soluciones a los problemas grupales y la
palabrería superflua sobraba en aquel lugar de respeto y justicia.
En el centro del gran grupo una joven
morena que refulgía bajo los últimos rayos rojizos del sol poniente con gesto
serio y preocupado exponía la situación que atravesaban, su hija padecía una
terrible enfermedad que no respondía a tratamientos naturales ni a las duras
terapias impuestas por el hospital cercano en la que había sido internada. A su
lado el padre de la pequeña con rostro afligido secundaba la funesta noticia,
todos conocían a Ismat un joven resuelto que en estos momentos tomaba la mano
de su esposa, valoraba a Alika, una mujer valiente y digna que le había robado
el corazón desde la niñez y madre de su adorada hija, los días que habían vivido
en el hospital tras el terrible diagnóstico los había unido aún más. Su mujer
poseía una entereza admirable, reprimía su pena y sin inmutarse le transmitía a
su hija la seguridad que necesitaba, tomando aquel frágil cuerpecito en su
regazo con dulces palabras la transportaba a través de las leyendas
tradicionales transmitidas en cada generación a los paisajes conocidos, el rio
sagrado que proveía de alimento bordeado de acacias, de adansonias, los búfalos
calmando su sed en la orilla, los leones en la lejanía confundidos en los ocres
de la sabana y los loros con sus estridentes cantos y sus amiguitos cubriendo
sus cuerpos con el agua preciada como ella durante su corta niñez, Johavi
fijaba aquellos enormes ojos oscuros sin brillo y una dulce sonrisa adornaba
aquel delicado rostro.
Habló con resolución a su gente del
tumor que canceraba las células de su pequeña y como su vida escapaba como el
rio que fluye en busca del océano a gran velocidad. Ahora conocían esta
terrible enfermedad, otros podían padecerla en un futuro y deberían estar
preparados para atajar el mal.
Conocía por los expertos una nueva terapia recién descubierta que se suministraba a grupos reducidos y pudientes de un país lejano y debía viajar para hablar con los científicos y convencerlos para que la acompañaran con el remedio, su hija no soportaría el desplazamiento.
Todos se levantaron al unísono y
afirmaron con sus cabezas llegó el momento de fundir la diosa de oro que habían
moldeado durante siglos con el metal encontrado en la montaña guardada en
estricto secreto.
Alika derramó lágrimas de gratitud y
comenzaron los preparativos para la venta del tesoro que les aportaría el fármaco. La despedida quebraba su alma, debía
enfrentarse a la dura decisión de acompañar al fruto de sus entrañas hasta el
último momento viéndola partir sin actuar o abandonarla e intentar su salvación,
¡ Un debate doloroso!, Ismat se ofreció pero sabía que de los dos ella era la
persona adecuada para persuadir a aquellas personas tan importantes. Me quedaré
y ocuparé a su lado el lugar de los dos, le hablaré de ti, de nuestro pueblo,
de la gran familia, le entregaré toda mi energía hasta tu vuelta ¡Parte
tranquila! Y ella salió de la habitación rota sin poder apartar la vista de
aquella carita infantil, al salir miró hacia adelante sin detenerse.
A través de los contactos del
hospital con el instituto de investigación, tenía noticias de las últimas
curaciones con nuevos tratamientos antineoplásicos aún en fases primarias, eran
resultados halagueños que la empujaban a luchar por conseguirlos.
Tomó el avión perpleja ante la imagen
diminuta de su pueblo desde la altura, del hospital como una cajita blanca
conteniendo en su interior lo que más amaba en este mundo, hormiguitas que
caminaban por las calles, todo tapado por algodoncitos blancos que se diluían
hasta perderse según tomaba altura.
Al despegar se topó con la llamada
civilización, esta era una caótica selva densamente poblada por criaturas que
circulaban a gran velocidad, como autómatas, gritaban, comían a la vez que
caminaban y escuchaban sus auriculares, bebían lanzando sus envases de plástico
a unos cubos y no se saludaban ni se reconocían. Los comparó con su aldea de
mujeres y niños comunes, del poblado de los hombres donde vivían separados
pero unidos comparten riqueza, amor
y trabajo, sin diferencias de género ni
clase.
Aquí unos se envolvían en telas
suntuosas y otros se arrastraban mendigando por los sucios suelos. Intentan
hurtarle el equipaje, ella guerrera entrenada lo persigue a gran velocidad y lo
recupera, cambia dinero y la engañan, entra en unos grandes almacenes y se
marea ante la multitud de clientes y de productos, tantos artículos inútiles
que desconoce.
Se dirige a una joven de porte amable
y ella le aconseja, sale con varias bolsas y un look urbano, riéndose ante la
idea de donde colgar su puñal de cintura si fuera necesario, afortunadamente no
veía animales salvajes a su alrededor.
Asimila con urgencia reglas de
urbanidad y cuando accede al edificio de metal brillante y níveas paredes la
guerrera se transforma en una elegante y bella mujer que se desenvuelve con
seguridad dispuesta a luchar sin descanso para salvar a su pequeña.
Gestiona una cita médica, mientras
aguarda en la lujosa estancia recibe noticias de Ismat, la niña ya no habla, la
mantienen relajada con calmantes y ella intenta recrearse en los recuerdos
cuando caminaba feliz por la aldea asimilando los conocimientos necesarios para
defenderse ante las temibles pitones, la pantera negra o los guepardos, con sus
amiguitos siempre acompañados de adultos que mediante juegos los preparan para
ser autosuficientes en su hábitat, sus ricitos cubriendo los redondeados
hombros, llena de fuerza e interés y ahora yace como una muñequita fracturada
en su habitación de hospital inerte.
Un vigor extremo la invade y ante
aquel joven galeno expone el caso durante dos largas horas, le muestra las
pruebas de detección y presenta ante Paul aquella sociedad remota, un lugar
idílico de igualdad y cooperación, del capital que puede aportar y del breve
tiempo que posee ante la gravedad del caso. Él abre sus ojos extasiado ante
aquella mujer de otro mundo desconocido sorprendido a través de su discurso por
su firmeza y humanidad.
No quiere dar falsas esperanzas, la
acompañaría al confín del mundo, como explicarle que aquí todo funciona de forma
burocrática, una máquina de guerra pesada, lenta y peligrosa. Te ayudaré
tenemos una ardua pelea pero el dinero mueve engranajes, luchamos contra
multinacionales farmacéuticas poderosas, me reuniré con los compañeros de equipo,
nos veremos en unos días.
Ella le llama continuamente, no
entiende porque no se reúnen ni deciden libremente como ellos bajo el árbol
sagrado, los lazos afectivos quedan cubiertos por los intereses económicos,
todos trabajando para el enriquecimiento escandaloso de unos pocos, un sistema
perfecto e injusto.
Por fin recibe la esperada llamada y
la insta a acompañarle a la asamblea allí estarán los máximos ejecutivos, puede
exponer su caso ante ellos.
Alrededor de una larga mesa nueve
hombres y tres mujeres que fijan sus miradas en los documentos, serios,
impasibles la observan con indiferencia, la invitan a sentarse, todas las
miradas convergen ahora en ella, se levanta y gesticula con serenidad, la
bondad se refleja en su faz, primero habla del capital infinito que puede aportar,
si considera justa la transacción por supuesto, quiere dotar a su pueblo de un
centro investigador con un cuadro que implante terapias, serán accionistas
directos además de inversores. Y les explica cómo viven allí, sin jerarquías,
todos son iguales, vigilan a los despreocupados los ancianos y cuando alguien
se desvía o tiene problemas psicológicos, lo someten a terapias grupales y le
asignan un lugar de importancia, el todo más importante que las partes, el amor
y la comprensión se comparte, nadie está solo.
El jurado interesado en la exposición
de un tema apasionante se dulcifica, ahora sus rostros más humanos sonríen,
algunos vierten lágrimas escondidas, piden a la secretaria que lea el contrato
con modificaciones positivas. Paul solícito le aclara términos dudosos y firma
entregando el talón correspondiente.
Hace ya unos años de estos duros
acontecimientos, una bella adolescente vestida con la túnica de las mujeres
guerreras, con su puñal a la cintura acompañada de los jóvenes de su edad se
interna en el corazón de la montaña sacra, tras múltiples pasadizos ante ellos
la diosa alta como cinco hombres forjada con el útil metal, Johavi se acerca en
solitario y le ofrece las exóticas orquídeas, agradece a todos sus desvelos. A
su madre ahora doctora en el centro oncológico y a su padre que la apoya, ya es
casi una mujer adulta que conoce la medicina local que la naturaleza les ofrece
desde tiempos ancestrales y que estudiará para salvar vidas como la suya,
siguiendo los pasos de su progenitora centrados en la ayuda de todos.
Paul con su esposa e hijos espera en
la entrada de la caverna piensa en el esfuerzo tras años de estudio para
obtener una brillante formación académica, aquí como miembro de esta sociedad
se ha formado como persona, jamás volvería a sentir el abandono que conoció
tras la separación de sus padres.
Sus descendientes y los de Alika
viajando hacia otros países compartirán su organización basada en el amor, más allá de sus fronteras.
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Conchi: Quiero ser libre.
(Basado en el video juego. DETROIT: BECOME HUMAN)
Corre el año 2056.Detroit, una ciudad grandiosa y moderna.
Las calles están llenas de robots subidos en los buses colocados en casillas,
como libros en una estantería, que se dirigen a sus lugares de trabajo. Los
humanos pasean, no trabajan.
Paul sale de una tienda de pinturas. Paul no es humano.
Tiene la piel negra, ojos verdes, habla nuestro idioma, y viste uniforme. Paul es
uno de tantos miles XXPROXXI, creados para desempeñar el servicio a los
humanos. Paul tiene suerte, vive con un pintor renombrado, postrado en una
silla de ruedas, al que dedica todo su tiempo. El pintor lo aprecia, algo más
que si fuera un robot. Ha percibido algo en Paul diferente y le anima a tener sensaciones,
enseñándole a tocar el piano, haciéndole que pinte y le explique qué siente con
sus pinturas.
Paul no tiene sentimientos, porque no tiene, o no debe tener
esas sensaciones, pero siente mucho aprecio por su maestro. Un día se presenta
el hijo del pintor, un humano arrogante, que vive de lo que su padre le da, y
le exige que le dé más dinero. El pintor se lo niega y discuten. La situación
se pone tensa, el hijo le levanta la mano, y Paul siente una fuerza que le
empuja a proteger al pintor. Como robot, debería eludir esa fuerza, que para
eso le programaron, eludir situaciones
problemáticas, pero puede más su aprecio por el pintor y lo defiende. El hijo,
se va, pero le amonesta diciéndole que tenga cuidado, que él no es humano. El
pintor agradecido, ahora sí tiene claro que Paul es diferente. Le anima a que
busque su libertad, y le demuestre al mundo que los robots XXPROXXI pueden
tener sentimientos y pensamientos propios. Y que podrían convivir los humanos
con los robots. Paul no se atreve a pensar que podría vivir casi como un
humano.
Ahí empezara el gran desafío, como conseguir que toda una
generación de humanos los acepte como a iguales. No quiere dejar solo al pintor
porque se siente cómodo viviendo esta vida, pero el pintor le insiste en que se
marche. “Busca a tu gente, formad un equipo y conseguid vuestro sueño.”
Paul sale a la calle. No sabe a dónde ir, cómo empezar y se va
acercando a todos los robots que viven monótonos desempeñando sus trabajos, y
uno a uno les hace una pregunta ¿quieres ser libre? Algunos le miran extrañados,
pero muchos ya lo entienden y se sonríen.
Ha entrado en un mundo desconocido para él. Ya no está en
los límites de lo que él entiende por su zona de confort. Y al caminar se encontrará
con una chica que no conoce y al hacerle la pregunta “quieres ser libre” le contesta:
-Si, pero ten mucho cuidado, hay muchos que no son como
nosotros y te pueden denunciar. Yo te indicare el camino. Pero tienes que
encontrarlo tu solo. Sigue las estrellas, están en todas las paredes,
escondidas en forma de puzles. Ellas te llevaran a nuestro escondrijo. Si
consigues llegar, te presentaré a mis compañeros.
El camino es muy difícil, escaleras movibles, casas derruidas,
alturas imponentes, con el miedo pegado a su cuerpo. Es tan importante lo que
persigue, que va sorteando todos los obstáculos. En una de esas casas derruidas
se encuentra de cara con un robot, pero no lleva el uniforme de los sirvientes.
Lleva un uniforme impecable con botones dorados, y él ni se imagina que va a
ser su peor pesadilla.
Es un inspector de robots que busca insurgentes, y el pobre
de Paul se cree todas las monsergas que le explica hasta que es demasiado tarde
y aparecen 3 robots mas que lo electrocutan y se lo llevan a ser juzgado.
Después de hacerle múltiples preguntas y múltiples pruebas diagnostican que está
averiado y que deben repararlo. Pero Paul se enfrenta a los jueces y ellos
determinan que no quieren arreglarlo, o no quieren porque, cuando los robots no
cumplen con su cometido, rebelándose, van al desguace.
Aún en shock, se despierta rodeado de miles de trozos de
robots mutilados. Pero ahora no puede pensar en ellos. Le queda poco tiempo
para reprogramarse o morirá. Le falta una óptica, una pierna y lo más difícil
conseguir un chip válido para su programa, tiene que quitárselo a un robot en
funcionamiento. Es como si lo matara.
Consigue una óptica, se la pone, se la conecta y vuelve a
ver bien; consigue una pierna, se la ensambla y una vez conectada puede caminar.
Y ahora tiene que buscar a algún robot que sea XXPROXXI, aun en funcionamiento.
De pronto un robot le chistea. Apenas puede hablar, su chip aun funciona y le
dice a Paul que arranque de su pecho el chip, que a él ya no le sirve. Dice
saber de los rumores que corren sobre los insurgentes, él es uno de ellos.
-Tú podrás llegar a conseguir nuestro sueño. Paul se pone el
chip y una vez conectado, emerge de él una fuerza sobrenatural, que le empuja a
salir del cementerio de robots.
Ha superado una gran prueba será verdad que el universo
conspira para conseguir nuestro sueño.
Ahora cada vez es más ágil, más experto en sortear
obstáculos, saca fuerzas para llegar al final del camino. De pronto ahí, delante de él, hay una estrella
enorme encima de un buque amarrado a la bahía. Pero no hay camino. Delante de
él, el agua, a una altura tremenda. Pero no se achica, improvisa con una cuerda
una tirolina y se lanza hasta un agujero que hay en el barco, en caída libre.
Ya ha llegado, maltrecho, pero sin daños importantes. Sólo se le ha
desconectado el brazo. No hay nadie. Por
fin, ve a unos robots que se acercan a él. Le hacen miles de preguntas que
contesta satisfactoriamente. Conoce al
líder de los insurgentes. Le presentan a la Madre Ciencia, ella le conecta
cables que van desde su chip al chip de Paul y averigua que Él es el elegido.
Que Él los llevará a la gran batalla para ser libres y vivir con los humanos.
En las pantallas de
los edificios de la ciudad, se está emitiendo una noticia muy importante.
“Ciudadanos del mundo, los robots se están rebelando en muchas ciudades.
Quieren acabar con nuestro sistema de bienestar. Vigilen a sus servidores y
comuniquen sus actos de rebeldía al mando superior.”
Mientras tanto, Paul y sus compañeros, que ya tenían un plan
de ataque, están entrando en la torre de las comunicaciones y matan a todos los
humanos hasta llegar al mando de emisión.
Sus palabras son emitidas en directo por toda la ciudad.
“No soy un robot cualquiera, no queremos ser humanos, quiero
que sepáis que no queremos violencia. Queremos que nuestro sistema permita que
seamos libres y podamos convivir los humanos con los robots”.
Mientras se escucha su mensaje, las calles de la gran ciudad
se van llenando de robots que dejan su trabajo, que salen de sus casas y todos
juntos caminan hacia la libertad. Tienen que franquear muchas barricadas, donde
los policías robots les disparan. Morirán muchos robots en el camino, pero
siguen caminando codo con codo, como una tropa siguiendo a su líder, en la gran
batalla por conseguir su sueño.
Unos años después, en la ciudad donde vivían los robots al
servicio de la comunidad, humanos y robots conviven en perfecta armonía. Los
robots forman familias, adoptan hijos, se protegen, se quieren. Son casi
humanos.
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Juliana: Gabriel
1. El mundo ordinario
Gabriel es un niño superdotado que asiste a la Prodigy School
en Barcelona. Se trata de una escuela piloto creada y financiada por la Unión
Europea en todas las capitales importantes europeas. Vemos que Gabriel pasa la mayor parte de su
tiempo dentro de la escuela, rodeado de otros niños como él y monitorizado muy
de cerca por profesores y médicos.
Gabriel es un niño de carácter tímido, retraído y soñador
que tiene un interés especial por las matemáticas, la física y la astronomía,
pero gracias a un amigo suyo, Pol, que es un payaso al que le gusta perturbar
ese ambiente tan solemne de estudio, sale de vez en cuando de su aislamiento y
se convierte en el niño que es.
En otra imagen conocemos al que sabremos que es el abuelo de
Gabriel. Está en los Pirineos aragoneses, cuidando de sus vacas en el monte
cuando oye el repiquetear de las campanas del pueblo y se pone todo contento.
Alguien se ha muerto, ¿Quién será? Uno menos. Ya falta menos. Pronto él también
se irá. Su cuerpo pide tierra.
2. La
llamada a la aventura
Es la hora de salir de clase, pero no los dejan salir de
clase. Eso no es nuevo, por otra parte, ya que hace ya un tiempo que hay
disturbios frente a la escuela, por lo que los niños suelen salir por detrás y
cambiar los horarios de clase. Gabriel no se interesa mucho por todo esto, él
está centrado en sus proyectos. Pero sabe, por lo que le ha explicado su padre
que hay mucha tensión en la sociedad desde que se ha acabado el petróleo, la
transición energética no está siendo fácil y España está sumida en una gran
crisis económica y política que está provocando enfrentamientos entre
diferentes sectores de la sociedad.
Esta vez, sin embargo, Gabriel percibe que la cosa es más
seria, se arma un revuelo a su alrededor, todo el personal del colegio está
inquieto, hablando en apartes y llamando por teléfono.
El director del centro los reúne a todos en el gimnasio y
les explica que ha habido un golpe de Estado por el partido ultraconservador
Una España. Mientras está dando las explicaciones una jauría de gente entra en
el gimnasio con porras, lanzando ladrillos y bombas de humo. Los oye gritar,
insultándolos. Llamándolos engendros, escoria y Frankenstein. El que parece ser
el cabecilla coge el micro del director y suelta un discurso que deja a Gabriel
en shock. Estos niños son la primera generación de humanos modificados
genéticamente para ser superiores intelectualmente a los demás. Esto es un
atentado contra Dios, la Naturaleza y contra las clases bajas, a partir de
ahora no solo habrá diferencias económicas, sino que también habrá dos razas,
los ricos que se pueden permitir una depuración genética y los pobres que cada
vez se verán con más desventajas de las que ya tienen. Eso hay que atajarlo de
raíz, porque solo es el comienzo. Esta primera generación son cobayas,
experimentos genéticos, a los que se les ha modificado el área del intelecto
pero en el futuro, qué les impide crear soldados que no tengan miedo ni
compasión, una raza aria, de hombres y mujeres de las características físicas e
intelectuales deseadas por los padres que lo puedan pagar? La única solución es
acabar con ellos desde el principio, no dejar que crezca el problema.
Gabriel empieza a sentir terror y se arrastra por el suelo
desde el rincón del gimnasio hacia una puerta lateral. Ve a su lado a su amigo
inconsciente con una fea herida en la cabeza por un ladrillo que le ha
alcanzado. Lo sacude para despertarlo, pero Pol no se mueve. También ve a
través del humo y las lágrimas, a niños atados por los manifestantes y otros
heridos. Finalmente, consigue salir de allí con la ayuda de un profesor.
3. .Reticencia
del héroe o rechazo de la llamada
Cuando llega a casa, sus padres están horrorizados. Lo ve un
médico y lo seda para que pueda dormir, pero a través del sueño va oyendo a sus
padres pelearse y discutir lo que deben de hacer. Las fronteras se han cerrado,
pero la única opción que tienen es salir del país. Conseguir papeles para ir a
Francia. Eso requiere tiempo y temen por la vida de su hijo. ¿Qué hacer? La
única opción que se le ocurre al padre es mandarlo con su padre, es decir el
abuelo de Gabriel en un pueblo perdido del Pirineo aragonés donde no lo
buscaran porque hace 12 años que no tienen contacto con él. Desde que nació
Gabriel. Desde que el abuelo les dijo que si pensaban tener una anomalía
cromosómica como hijo no le llamaran más. Y así fue. Hasta este día. La madre
no está de acuerdo con el plan. No saldrá bien. El abuelo es un ser
insoportable, un hombre taciturno, cerrado y tozudo que no quiere saber nada
del mundo ni de ellos. Y Gabriel no está preparado para salir al mundo exterior.
Se ha criado en una burbuja, no sabe que es diferente de los demás ni ha
aprendido a relacionarse con la gente normal. Culpa del padre. Ella llevaba
tiempo advirtiendo de que esto no podía ser. El problema es que no hay Plan B,
es la única opción viable que tienen. Tienen que seguir en Barcelona para
conseguir papeles y dinero lo antes posible y poder marchar y deben poner a
salvo a su hijo en el único lugar en el que se les ocurre que pueda estarlo, en
casa de su abuelo.
Al día siguiente, se lo comunican a Gabriel que se niega en
redondo a ir. No le dejan opción. Gabriel siente que su mundo se derrumba a su
alrededor. De repente, descubre que le han mentido toda la vida, que la gente
lo rechaza y lo considera un bicho raro, que es más inteligente que los demás
(Rodeado de otros genios, nunca fue el más listo de la clase), Pol está herido
o muerto, no sabe qué ha sido de sus compañeros de clase y va a tener que
alejarse de todo aquello que conoce para ir a vivir con un desconocido que, por
colmo de males, no parece tenerle ningún aprecio.
4. Encuentro
con el mentor.
El encuentro entre el padre y el abuelo es tenso. El abuelo
no quiere hacerse cargo del niño y pone objeciones sensatas como por ejemplo
que en un pueblo todo se sabe y no va a poder esconder a un niño en su casa más
de dos días sin que se entere hasta el cementerio. Y otra objeción importante,
no le gustan los niños. Y menos este. Pero el padre suplica e insiste hasta que
al final acepta.
Sigue teniendo que explicar cómo ha llegado a su casa un
niño, sabiendo que está en todas las noticias la persecución de los niños
modificados genéticamente. Y que en el pueblo todos están muy en contra de esta
barbaridad, él el primero, sea dicho de paso y no dudarían en denunciarlo en
cuanto lo supieran.
Finalmente urden un plan que se aguanta con pinzas. Como el
pueblo de al lado está poblado por una comuna hippie que recuperó un pueblo
abandonado y construyó una comunidad con escuela alternativa. A los de su
pueblo que tienen a los hippies por unos locos excéntricos capaces de cualquier
cosa, les dirá que los hippies han dejado al niño con él para que aprenda el
oficio de pastor y porque sus padres tienen que irse una temporada a la India.
El poblado hippie es el mejor lugar para esconder al niño puesto que no piden
matrícula para el cole, ni papeles de ninguna clase. Mientras el niño asista al
colegio de los hippies los del pueblo no se cuestionarán de dónde viene. Por
otro lado, a los hippies les contará alguna milonga. Mientras no se crucen las
historias, quizás podrán mantener la farsa algún tiempo.
5. El cruce
del primer umbral.
El abuelo y el niño desconfían el uno del otro. El abuelo es
taciturno y Gabriel se aísla así que se pasan días sin dirigirse la palabra.
Pero el abuelo se da cuenta de que Gabriel llora desconsoladamente y que en
realidad está asustado y deprimido. Empieza a sentir compasión por él y le
tiende una mano.
Poco a poco, Gabriel va conociendo su entorno, el mundo
rural, los animales, las costumbres de su abuelo, etc. Etc. Por otro lado, el
abuelo se da cuenta de que a pesar de que el niño sabe mucho, conoce poco. Y a
su pesar debe admitir que aprende cosas fascinantes de su nieto, mientras que
la sed de conocimiento de Gabriel lo convierte en un perfecto aprendiz de su
abuelo.
6. Pruebas,
aliados y adversarios
El abuelo tiene un aprendiz de pastor, es un chico del
pueblo con un retraso leve mental. El chico se llama Jorge y se hacen amigos.
Por otra parte, Gabriel empieza a ir a la escuela de los
hippies. El primer día de clase es un fracaso, primero Gabriel solo hace que
corregir al profesor que se niega a tenerlo en la clase un día más. Y los niños
se ríen de él porque no sabe jugar a futbol. Todos los niños del mundo saben
jugar a futbol. Ese niño es raro, raro…
Cuando llega a casa, el abuelo y Jorge le enseñan a jugar a
futbol. El abuelo le advierte de que debe pasar desapercibido a toda costa. En
casa no hay televisor, pero el abuelo va a jugar a las cartas al único bar del
pueblo y allí se entera de las noticias. Cada vez hay más prohibiciones y leyes
para perseguir y encerrar a los anormales.
7. Acercamiento
a la cueva profunda
El abuelo y el niño aprenden a conocerse y a apreciarse.
Gabriel empieza a comportarse como un niño, juega, ríe y hace trastadas. Tiene
una banda en el cole y también niños que no lo pueden ver. Empieza a hacer una
vida normal, acompaña a su abuelo a jugar a las cartas al bar alguna vez, va a
buscar la compra, etc.
El abuelo le enseña cosas que cree que le pueden ser útiles,
como a defenderse con un palo y algunos trucos de supervivencia en el bosque.
Sus padres le dicen que es demasiado peligroso que se
comuniquen ya que están vigilados pero que la cosa va bien, se está creando una
red en Francia para poder pasar a los niños prodigio por la frontera sin
peligro y se les están habilitando zonas donde acogerlos. Gabriel decide hacer
una radio con ondas de una frecuencia electromagnética de amplia modulación,
con la que tiene la esperanza de poder comunicarse con sus padres.
8. Prueba
difícil o traumática
Gabriel se entera de que sus padres han sido arrestados. Al
poco llegan agentes del gobierno buscándolo en casa de su abuelo. El abuelo
consigue engañarlos, mientras él se esconde en casa de su amigo Jorge. Como no
sacan nada, los agentes van por el pueblo preguntando por un niño que conviviría
con el pastor. Nadie en el pueblo sabe nada del niño. No han visto nunca ningún
niño. Los hippies, más de lo mismo, no saben nada de ningún niño. Finalmente,
los agentes se dan por vencidos y deciden marchar. Cuando se les acerca la
madre de Jorge y les susurra que el niño está escondido en su casa.
La madre de Jorge teme que su hijo con su deficiencia se
quede sin oficio ni beneficio y contaba con que el abuelo le cediera el negocio
y sus bienes una vez llegara el momento. Esto le proporcionaría una
tranquilidad para el día en el que ella no pudiese hacerse cargo de él. Pero al
llegar Gabriel, su madre lo vio como un rival con el que su hijo no podía
competir, así que cuando se le presentó la ocasión no perdió la oportunidad de
quitárselo de en medio.
Jorge y Gabriel escapan al bosque sin nada más que lo
puesto. Son perseguidos. Consiguen escapar escondiéndose en la madriguera
dentro de la presa construida por unos castores.
Gabriel le confiesa a Jorge que cree que quizás se merezca
ser arrestado y eliminado, al fin y al cabo, no es del todo humano. Jorge que
entonces a él también tendrían derecho a eliminarlo por esta lógica. Y que su
madre siempre le ha dicho que lo que nos define no es la inteligencia o la
belleza o el dinero con el que nacemos, lo que nos define es la suma de las
decisiones que tomamos cada día. Gabriel aprende la lección y hace las paces
con su condición.
El abuelo es arrestado.
Cuando ya se han ido, Gabriel vuelve a la casa de su abuelo. Por la
radio, intenta ponerse en contacto con sus padres sin éxito. Entonces se pone
en contacto con la red francesa que los acogería. Sólo tiene que cruzar la frontera. Entre los
conocimientos que le ha trasmitido el abuelo y la ayuda de los lugareños, Gabriel
consigue cruzar a través de caminos del Pirineo al otro lado de la frontera.
9. Recompensa
Gabriel logra escapar. Es acogido en Francia por sus
semejantes y está a salvo. Se ha convertido en un chico mucho más
completo. Ha aprendido a ser competente
y a sentirse cómodo en el mundo real y con la gente que le rodea.
10.El camino de vuelta
11.Resurrección del héroe
12.Regreso con el elixir.
Aquí podría haber toda una aventura para liberar a sus
padres y su abuelo de la cárcel y lograr ponerlos a salvo.
Por otra parte, Gabriel consigue ponerse en contacto con sus
antiguos compañeros de clase a través de su radio clandestina y con la ayuda de
los lugareños, establece una vía de escape por el camino que recorrió por los
Pirineos para ayudarlos a escapar a ellos también.
La música del despertador saca a Marina de un profundo y plácido
sueño; siguiendo el ritual de cada día se levanta a las seis de la mañana, con
el apoyo de la muleta entra en el baño y después de darse una ducha, ponerse la
crema corporal, arreglarse el pelo, maquillarse... vuelve a la habitación, se
coloca la prótesis con zapato incorporado en la pierna izquierda, un pantalón
negro de pata ancha, camiseta gris claro con dibujo de dos simpáticos gatitos
siameses, se calza en el pie derecho un cómodo zapato plano de color negro, se
mira al espejo del tocador y sonriendo se dice a sí misma que para haber
superado los treinta no está nada mal.
Se dirige a la cocina para desayunar, pone la cafetera en
marcha, se prepara unas tostadas con margarina y dos lonchas de queso tierno,
saborea el aromático café bien caliente, como a ella le gusta. Después de
desayunar ordena la cocina, limpia el baño, pasa la aspiradora y con el plumero
repasa los muebles del dormitorio y del salón comedor. Tiene la casa adaptada a
su minusvalía y solo utiliza las muletas cuando va sin la prótesis. Sus abuelos
siempre le enseñaron a superar las barreras psíquicas y físicas; ella solo
tenía quince años el día que iba en el coche con sus padres -los dos de treinta
y cinco años- y un coche a gran velocidad perdió el control y chocó de frente
con ellos.
Marina fue la única superviviente, porque al igual que sus
padres también fallecieron los ocupantes del otro vehículo; ella se vio
atrapada entre los asientos sin poder moverse, gritaba y gritaba pero sus
padres no le contestaban, y no se enteró de nada más porque perdió el
conocimiento y despertó en una cama del hospital rodeada de un médico, una
enfermera y también sus abuelos, que la miraban con incontrolables lágrimas
brotando de los tristes ojos doloridos de tanto llorar, aunque a la vez en sus
rostros se vislumbraba la alegría de ver que su nieta había despertado después
de la complicada operación en la que los médicos les habían pedido permiso para
amputarle parte de la pierna izquierda, asegurando que de no hacerlo corría el
riesgo de gangrenarse. Para los abuelos no fue fácil tomar la decisión, pero lo
que ellos deseaban era que su nieta viviera y poder abrazarla y tenerla a su
lado. Marina no era consciente de las consecuencias del accidente ni de la
amputación de parte de una de sus piernas y miraba a sus abuelos con expresión
interrogante preguntando por sus padres, pero antes de tener una respuesta el
sueño le venció y se le cerraron los ojos a causa del efecto de la anestesia y
de los calmantes que le administraba el gotero
Los médicos eran partidarios de que, una vez la niña se
encontrara recuperada de la intervención quirúrgica, supiera la verdad sobre la
muerte de sus padres y la pérdida de parte de una de sus piernas; fue muy doloroso
para los abuelos ver derrumbarse a su nieta, era desgarrador verla llorar sin
poder consolarla ya que ellos también estaban destrozados y no les quedaban
fuerzas ni lágrimas que derramar. A Marina se le acababa de desmoronar el
mundo, no podía creerse que nunca más volvería a ver a sus queridos padres, a
la vez que se le partía el alma al ver a sus abuelos intentando animarla
mientras que ellos sufrían el dolor de la pérdida de su única hija y su yerno y
veían a su nieta postrada en aquella cama de hospital.
Pasados los primeros días de duelo Marina no lloraba delante de
ellos y les pidió que le trajeran los libros de Harry Potter, el señor de los
anillos y la guerra de las galaxias, para así poder compartir con ellos la
lectura de aventuras que tanto le gustaba. Fueron dos largos meses de hospital
y duros ejercicios de recuperación. Marina, a pesar de ser una adolescente, se
comportaba como una persona adulta y siempre estaba sonriente, decía que tenía
que aprender a valerse por si misma porque no quería ser una carga para sus
ancianos abuelos cuando saliera del hospital. En la sala donde hacía la
rehabilitación los fisioterapeutas decían que era una heroína por su lucha de
superación y actitud positiva.
Marina mira el reloj de la cocina y comprueba que es la hora de
marchar, el autobús llega a la parada a las 9:30h y solo faltan diez minutos,
coge las llaves y el bolso, cierra la puerta y, ya en la calle, se siente
envuelta por la brillante luz de un espléndido cielo azul y la agradable
sensación del cálido sol que invita a respirar profundamente. Se dirige a la
parada del autobús donde ya se encuentran la pequeña Judit acompañada de María,
su mamá; Judit tiene siete años y un déficit intelectual del 70%. La madre de
Judit siente un aprecio especial por Marina, ya que entre su hija y ella hay
una gran empatía y cariño mutuos, se siente agradecida de que Marina se ofreciera
como voluntaria para acompañar a niños y niñas en el autobús que recorre
diferentes paradas hasta llegar al centro de educación especial. Durante los
treinta minutos de trayecto Marina los anima a que canten con ella las
canciones que conocen porque las oyen en la tele, y hasta el chófer las
tararea.
Finalizado el trayecto hasta el centro donde pasarán el resto
del día todos se despiden de Marina con efusivos abrazos y ella les pide que se
porten muy bien y se coman toda la comida del menú del medio día y les promete
que vendrá como siempre para acompañarlos en el autobús de regreso a casa.
Marina no ocultaba su evidente cojera, pero sin ir de víctima,
porque era muy consciente de que eran muchas las personas que estaban peor que
ella y vivían la vida con dignidad. Llegó puntual a la cita concertada con el
editor para entregarle el manuscrito de su tercer libro, que éste esperaba como
agua de mayo: los dos libros anteriores se estaban vendiendo como churros y eso
a la editorial le suponía buenos ingresos y también a ella le aportaba una
cantidad considerable, que donaba a la asociación de lucha contra el cáncer.
Los abuelos de Marina se dedicaron en cuerpo y alma a su nieta,
no escatimaron esfuerzos ni dinero para que tuviera una vida lo más digna
posible mientras ellos vivieran y también cuando faltaran; como única heredera
quedaban a su nombre las dos casas alquiladas, la casa en la que ellos vivían y
el dinero depositado en el banco.
En la universidad Marina estudió psicología y filología inglesa
y, finalizado el último curso, decidió que se dedicaría a escribir cuentos
infantiles firmando con seudónimo. A su editor le gustaba lo que escribía y le
sugirió que se pusiera a escribir un libro de aventuras, también sus abuelos la
animaban porque ella siempre les contaba historias fantásticas de su pura
invención. Pasado un año se publicó su primer libro y fue un bestseller, además
escribir en casa le permitía cuidar de sus abuelos, como ellos lo hicieron
siempre con ella.
Su abuela enfermó de un cáncer terminal y su abuelo, al fallecer
su querida esposa, no supo reponerse y poco tiempo después también murió; para
Marina fue otro duro golpe, esta vez perdía a sus queridos abuelos maternos y
se quedaba sin familia, porque tampoco tenía a nadie de parte de su padre ya
que era hijo único y a sus abuelos nunca los conoció porque fallecieron antes
de su nacimiento.
Pero Marina se dijo a sí misma que no se podía permitir caer en
depresión y siguió yendo, como hacía cada día de lunes a viernes, al centro de
terapias alternativas del que es propietaria y donde ejerce de psicóloga sin
ningún ánimo de lucro con personas que necesitan ayuda pero no se la pueden
permitir porque no disponen de recursos; un día a la semana pasa consulta en el
centro un psicoanalista para atender de forma individual a las personas que no
logran salir adelante solo con la terapia de grupo. La mayoría de las personas
que acuden al centro han sido víctimas de accidentes de coche y en muchos casos
han perdido a seres queridos; saber que Marina ha pasado por esa experiencia
les ayuda a pasar el duelo y a superar la dramática situación física y
psíquica.
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Isabel:
Después de leer las doce etapas del héroe, he comprendido que en la vida del ser humano, más si lleva camino de ser un héroe, hay un comienzo, una evolución y un camino por recorrer en el que hay miedo y apego a lo conocido, pero el deseo por aprender está tan arraigado en un héroe cuando se empieza a gestar, que es lo que le da fuerzas para emprender un viaje tan lleno de repercusiones y, cuando se convierte en una narración o en una película, hace que el que escribe sobre el viaje y el que más tarde lo lee, también viaje y reflexione.
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